BUDÍN DE PAN

Desde la Gran Aldea, fue el dulce que colmaba el apetito de la gente industriosa, sin herir demasiado su bolsillo. Incrustado en los menús de las pizzerías y comedores económicos de Buenos Aires, junto con el flan casero, el budín de pan cierra todos los almuerzos del esforzado trabajador de la metrópoli. Con una cucharada de crema batida o dulce de leche no le tiene envidia al mejor postre cinco estrellas. Vamos a dar la receta para hacer un gran budín de pan, de este modo nadie se quedará afuera.

Ingredientes - 1 kilo de pan duro, 1 litro de leche disponible, 400 gramos de azúcar, 1 vaso de brandy, 250 gramos de pasa sin semillas, 200 gramos de nueces peladas, 100 gramos de manteca. Para acaramelar la fuente o budinera: 100 gramos de azúcar, jugo de un limón.

Preparación - Adelántese, poniendo a remojar en el brandy las pasas y las nueces; si es necesario algo más de destilado, agréguelo. La maceración puede durar una dos horas. 
Desmenuzar todo el pan con las manos y con la ayuda de un cuchillo, colocarlo en una fuente grande y agregarle tanta leche como sea posible para ser absorbida. Dejar descansar más de una hora para que la miga se empreñe totalmente. Ayudase con los dedos de las manos para desintegrar aquellos pedazos de pan poco permeables. 

A este punto agregar los diez huevos batido, los 400 gramos de azúcar, los cien gramos de manteca derretida a baño maría o al microonda. Mezclar muy bien y por ultimo incorporar los elementos remojados con todo el líquido. Mientras tanto o en un momento anterior, poner la fuente que servirá de budinera o en una budinera grande, sobre fuego moderado, los cien gramos de azúcar y el jugo de limón. Cubrir de caramelo, mientras se está formando, el fondo de la fuente con oportunos movimientos impuestos a la misma. Versar toda la preparación anterior en la fuente o budinera acaramelada y llevar al horno, a baño maría, por un lapso de 40 a 60 minutos. Debe resultar dorado en su superficie y puede verificar la completa cocción, siempre con el clásico palillo o la punta de un cuchillo: si salen secos, sin masa adherida, el budín de pan está listo para sacarlo del horno. 

Dejarlo enfriar en el ambiente, después, guardarlo con su contenedor en la heladera por al menos 6 horas. Durante este tiempo algo de líquido que decanta por naturaleza propia, mojara el caramelo, lo ablandará, empreñará el budín en la parte del fondo. Entonces es la hora de desmoldarlo, vistoso como él solo, con algunas pasa o nueces aflorando, y con una invitación a ser urgentemente cortado, con la clásica cucharada de crema o dulce de leche arriba.

Fuente: http://www.pasqualinonet.com.ar/mi_buenos_aires.htm#Budin%20de%20pan