Como bola sin manija 

Estar boleado, desorientado.

El origen de la muy difundida expresión "quedé boleado con tanta vuelta" (especialmente después de haberse visto obligado a cumplir con un engorroso pero ineludible trámite) hace referencia a las boleadoras. Este instrumento de caza indígena, posteriormente adoptado por los gauchos para la caza de animales, consta de tres bolas de piedra, plomo o hierro forradas con cuero, sujetas entre ellas por una cuerda; una de las bolas, la más pequeña, es la que se empuña para hacer el tiro o boleo.
En la actualidad la frase se asocia a quedar boleado, por ejemplo, por las infinitas gestiones de un trámite cualquiera, como una renovación de documentos o un reclamo por pago de impuestos. En fin, esas pequeñas cosas que nos demandan paciencia y esfuerzo y que a veces tanto nos cuesta resolver.

Fuente:http://www.elrefranista.com.ar/historia/