Como turco en la neblina

Esta frase tiene su origen en España, donde al vino en estado puro (esto es, sin agregado de agua) se le denominaba vino moro o vino turco. Entre las costumbres de la corte relacionadas con el vino y su consecuencia se encuentran las reglas establecidas por Carlos IV, que debían observarse en las tabernas de la corte y las cercanías. Entre éstas se destacan la disposición de que el vino servido a la clientela debía ser de buena calidad y puro, y la prohibición a habilitar locales que tuvieran en las cercanías pozos o mangueras con los que el vino pudiera ser aclarado con agua; lo cual explica que los hombres anduvieran pasados de copas o con una buena turca, como solía decirse en España.
La tradición popular ha transformado esta antigua frase, pero sigue siendo apropiada para el que tomó algunas copas de más y, con neblina o sin neblina, anda confundido y desorientado.