Estesantiagueño nacido en 1929 llevaba ya más de 50 años interpretando condistintos instrumentos de percusión -principalmente bombo- un rico repertoriode música popular latinoamericana, ya sea como solista o como acompañante.

Radicado desde muy joven en Buenos Aires, sucontacto con los principales intérpretes de jazz y música latinoamericana lepermitió ampliar sus recursos instrumentales al incorporar tumbadoras,cocos, pandeiro, bongó y batería, con lo que expresa los más variados ritmosde manera espectacular.

Sus conciertos lo llevaron a distintaspartes del mundo, acompañando a otros músicos argentinos como el GatoBarbieri o a cantantes como Mercedes Sosa, pero desde su vinculacióncon Ariel Ramírez en 1960 se produce un cambio total en su carrera.

Toda la discografía de Ariel Ramírez loincluye como percusionista y en 1964 participa de la grabación original de la MISACRIOLLA. A partir de ese momento, junto al nombrado compositor e intérprete,recorre año a año decenas de países, llevando esa obra maestra de la músicanacional a todos los escenarios.

Este virtuoso percusionista siguióasombrando cada vez que subió a un escenario, particularmente cuando improvisaba,pues según sus propias palabras "nunca toco un mismo tema dos vecesigual", cualidad especialmente apreciada por el público que descubría encada presentación a un Domingo Cura aún mejor al ya conocido.

Fuente: http://www.poggini.com.ar/
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