BIOGRAFÍAS ESPECIALES
HOY: LEÓN GIECO
 
LEON GIECO EN LOS 70


Sangrienta década vivió nuestro país. León advierte la impunidad y el autoritarismo en su primera gran obra de arte, Hombres de Hierro, referida al episodio "El Mendozazo" donde humildes ciudadanos fueron asesinados salvajemente por manifestar en las calles sus penurias desoídas. Gieco se refiere con humor a esta canción manifestando textualmente "es un afano a Blowing in the wind", la inmortal canción de su maestro Bob Dylan. Este detalle da muestras claras de su humildad, la que aún hoy con la gloria a cuestas, no traiciona.

Sus dos primeros trabajos discográficos son bien folk. Arreglos sencillos, voces claras y limpias, que denuncian y advierten lo que la sociedad no veía.

"A todos los hombres, que quisieron salvar un país, los mataron".

Por su tercer album la sociedad oía y escuchaba a León, por eso lo censuran. Increíbles humillaciones sufre León en el album "El Fantasma de Canterville" donde debe cambiar letras, cantar "bajito" y finalmente coexistir con la censura. Es perseguido y amenazado, y en el exilio su talento mágicamente se funde con la musica popular argentina: el folklore.

Así nace su extraordinario cuarto disco que no abandona la posicion contestaria ante tanta violencia e injusticia de la dictadura militar, sino que agrega esperanza y horizonte como un vaso de agua fresca en pleno desierto. León sin darse cuenta estaba atravesando la bisagra de su carrera artistica: "Solo le pido a Dios". Gieco dice que las canciones tienen letra, musica y alma, algo inexplicable. Estupenda definicion del guaino traducido en todos los idiomas que dio a Leon Gieco el respaldo popular y el consenso mundial y que su autor agradece incansablemente.

La historia cambiaba. "No existe fuerza en el mundo, que pueda parar la voz" diría Leon mas adelante. Y nadie pudo ser indiferente a Solo le pido a Dios.



LEON EN LOS AÑOS 80


Con el gran éxito en sus manos de "Solo le pido a Dios", Gieco sorprende con un album sencillamente impresionante, En mi opinion personal tal vez el mas brillante y autentico de su carrera: "Pensar en Nada". Aparece el León "folklorico" que cumpliría una función social que aún hoy muchos no advierten pero disfrutan de su legado. "Pensar en nada" fue el puente que atravesaron los jovenes para llegar al folklore, género que en su mayoría despreciaba. Sin embargo Gieco nos hizo cantar chacareras, chamames, zambas y sus seguidores "rockeros" por naturaleza no tomaban conciencia que León los unia con sus padres, profesores de música y los almidonados musicológos de la epoca. Sin embargo "Pensar en Nada" es eclipsado por Solo le pido a Dios y por la guerra de las Malvinas, que además de los muertos que ya se había cobrado elige una nueva víctima: León Gieco.

El gobierno militar distingue a "Solo le pido a Dios" como himno y esto pone muy mal a León. Sus enemigos declaran de interés nacional su obra y Gieco no lo puede sobrellevar (recuerden: coherencia y ejemplo). Deja de cantar, se retira, se aleja, sufre terribles depresiones y desaparece de la escena por casi 6 años. Una eternidad que jamás voy a perdonar a los responsables.

Pero la historia continua con "De Usuhaia a La Quiaca". León prosigue con el trabajo que había comenzado antes en "Pensar en Nada", pero no se queda en Buenos Aires y recorre uniendo a todo el país con sus ritmos, sus personajes y su cultura. Un trabajo extraordinario en el sentido literal de la palabra que no ha sido aprovechado por ninguno de los responsables o irresponsables de las areas culturales de nuestro país. Gracias a la gran convicción de León y el gran apoyo de su manager, algunos pocos hemos tenido la posibilidad de ver parte de esta obra pero la edicion, promocion y distribucion siguen esperando por apoyo económico.

"Semillas del Corazón", último trabajo en los años 80 es la cicatriz que León lleva a cuestas de la dictadura militar y la guerra de las Malvinas. Dedicado a los desaparecidos restituidos y a los caídos en las islas, Gieco nos muestra la herida y propone un ejercicio no aconsejado por ningún gobierno del mundo:"Memoria". "Perdon y olvido, como siempre." decia León cuando otro golpe caía sobre la sociedad argentina: EL INDULTO. Los asesinos estan libres, la injusticia a la vuelta de la esquina bailando con la impunidad. Sin embargo León Gieco seguía en el medio de todo sembrando las semillas que no se venden, que estan en extincion, desaparecidas, ausentes. Semillas del Corazon.


LEON EN LOS 90


Los 90 traen algo que para León había sido un sueño por 20 años, un contrato con EMI-ODEON su nueva companía discográfica. Algo que para Gieco tiene connotaciones especiales. León recuerda anecdóticamente que en su llegada a Bs.As. a los 18 años su meta era grabar en la EMI; un dia buscó en la guía de teléfonos la direccion de ODEON y cuando se dirigió al lugar se encontró con una tal "Pizzería Odeón"!!!. A pesar de su desilusión y frustración, Gieco dice textualemente: "No hay mal que por bien no venga" cuando recuerda la anécdota, ya que veinte años después hizo realidad su sueño grabando con uno de los sellos mas importantes del mundo.

Mensajes del alma en mi opinión personal es tal vez el album mas emocionante que León haya grabado. A la hora de componer, su sociedad con Luis Gurevich alcanza ribetes clásicos conjugados con metáforas del mas inspirado poeta. "Todos los días un poco", "Cinco siglos igual", "Del mismo barro" y "Mensajes del alma", nos tiñen de otoño el corazón.

EMI propone a León realizar un trabajo recopilación de por lo menos tres albumes. El primero es realmente sorprendente: "Desenchufado". Aquí no hay cables, es todo acústico; es en serio, no como en la MTV. Un álbum en donde hay mucho talento y del mejor. Gieco vuelve al "Pais de la Libertad" sin olvidar que es un pobre agujero, pensando en nada desde su corazon, para terminar.. "Como un tren". Que obra de arte!!!, y perdonen la emoción pero para aquellos que no han escuchado semejante canción no saben que la vida, al menos la mía es antes y despues de "Como un tren".

"Tengo tu dolor sanandose y dejo mi pena en tus ojos. Tengo tu esperanza en mis manos y llevo tu herida en mi voz. Como un milagro la lluvia me dio el arcoiris y el agua al rio, yo por amor doy la vida porque de amor mi vida un dia nacio, un dia nacio..."

En el atardecer de esta década, amanece su último disco: "Orozco". Reconozco mi sorpresa, la que aún me encierra, y prefiero encontrarme con la coherencia (El Imbécil), el ejemplo (El embudo) y la emocion (Donde caen los Sueños) .-

León Gieco abre las puertas del año 2000 con su guitarra y su armónica, su poesía y su denuncia, su ejemplo y su eterna dignidad.
 
Escrito por su fan Ramiro Bibiloni
Fuente: http://www.gieco.com
 
BIOGRAFÍA DE LEÓN GIECO
Raúl Alberto Antonio Gieco nació el 20 de noviembre de 1951 en una chacra del norte de Santa Fe. Su familia se muda a Cañada Rosquín, un pueblo cercano, y allí comienza a trabajar a los 8 años. La primera guitarra la compró León con su propio sueldo, en 1959. Comenzó entonces a presentarse en los actos del colegio y en un grupo de folklore, Los Nocheros. Paralelamente, también se integra a Los Moscos, una banda de rock, con la que poco a poco logran cierta popularidad en los pueblos cercanos. Hacían covers de Los Beatles, de los Rolling Stones y del Spencer Davis Group. Finalmente, en 1965, ganan un concurso para presentarse en Canal 5 de Rosario. Llegar a presentarse con un grupo en esa ciudad era más de lo que había esperado.
En el verano de 1969 viajó por primera vez a Buenos Aires, con su guitarra al hombro y casi sin dinero. Poco a poco comienza a relacionarse con el mundillo rockero: Litto Nebbia, Tormenta y, sobre todo, Gustavo Santaolalla. Es justamente el guitarrista de Arco Iris quien le consigue algunas presentaciones como telonero de Moris y Pajarito Zaguri. Incluso llegaron a presentarse León, Nebbia, David Lebón, Cacho Lafalce, Gabriel Ranelli, Bernardo Baraj, Claudio Martínez y Diana Lenguanegra, bajo el nombre La Banda de los Ocho. En noviembre del '71 llega la primera presentación grande, en el Festival B.A.Rock II y luego el "Acusticazo" (junio del '72), junto a Nebbia, Lebón, Domingo Cura, Edelmiro Molinari y otros. Allí se registra la primera grabación de "Hombres de Hierro", uno de los temas más famosos de León. En diciembre llega la tercera versión del B.A.Rock y para marzo del '73 sale a la calle el primer disco, que había sido grabado como producción independiente con Santaolalla a lo largo de dos años. El tema de difusión es "En el país de la libertad". Poco a poco va logrando cierta difusión y se lo comienza a nombrar como "el Bob Dylan argentino".
León arma La Banda de los Caballos Cansados, con el objetivo de tocar en vivo las canciones del disco: Rubén Batán (bajo), Vicente Busso (batería), Rodolfo Gorosito (guitarra).
"La Banda de los Caballos Cansados" (1974) es el título de su segundo álbum, que sigue la línea progresiva-folklórica del primero. Su forma de expresión es directa, casi osada. Y explica: «fue la música la que despertó en mí el interés por entender el destino de los pueblos, el por qué de las injusticias. De ahí en adelante traté de reflejar, con el máximo de honestidad, mis propias preguntas, mis propias salidas y hasta mis propias angustias. Seguiré siendo músico y recorreré todos los lugares que pueda para cantarle a la gente como me sea posible». Así fue. Para la minigira presentación del segundo disco Alfredo Toth y Oscar Moro se incorporan en el bajo y la batería, respectivamente. Paralelamente, se armó un supergrupo del folk acústico: PorSuiGieco, con Raúl Porchetto, Charly García, Nito Mestre y María Rosa Yorio. Sin ningún repertorio ensayado, sino más bien improvisando, salieron a tocar en teatros capitalinos los temas más conocidos de ellos como solistas. Tuvieron gran éxito y registraron un únido disco, que salió a la venta recién en 1976.
Medio a la fuerza, por la nueva separación de su banda de apoyo, León sale a tocar solo con su guitarra y su armónica. Tenía un contrato firmado para dos shows, pero no tenía con quién tocar: «me enojé bastante y fui un poco a la fuerza, porque pensaba que me iba a salir mal. (...) Y resulta que hice dos shows impresionantes, el público hacía un silencio total (...) Con el público se entabló una relación totalmente distinta y me escuchaban como nunca antes. Entonces me empezó a gustar tocar solo» (O.Finkelstein, pág 48).
Muchas trabas por parte de la censura tuvo que sortear para poder sacar su tercer LP: "El fantasma de Canterville" (1976), al punto de tener que modificar la la letra de seis temas y directamente eliminar otros tres ("La historia esta", "Tema de los mosquitos" y "Las dulces promesas"). Pese a todo, el material es muy bien recibido. León continúa con las giras por el interior, hasta que se aventura a Latinoamérica, a comienzos de 1978. Escapando de la censura, se redica por un año en Los Angeles.
Del "IV LP" (1978) sobresalen "Cachito, campeón de Corrientes" y "Sólo le pido a Dios", el otro himno de Gieco, junto a "Hombres de hierro". En realidad, León no estaba muy convencido de incluir este tema, que lo encontraba "aburrido y monótono", pero finalmente siguió el consejo de Charly García, y a partir de ese entonces, León lo canta para cerrar sus shows.
En abril de 1981 se presenta en Obras por primera vez en la Capital Federal "sólo con su guitarra, su armónica, su charango y su voz". Es el lanzamiento oficial del disco recopilación "Siete años" (1980), shows en los que también adelantó canciones de su siguiente LP, "Pensar en nada" (1981).
Es en 1981 cuando comienza su inmensa gira nacional que le demandará en total tres años. «Pensábamos que no podíamos depender de los managers del interior, porque de esta manera se podía desvirtuar el proyecto. Fue entonces que se nos ocurrió la idea de convocar a los estudiantes secundarios para que nos organicen los conciertos. No tenían que pagarnos por el show, sino garantizarnos la estadía (alojamiento y comidas) y de esta manera funcionábamos como socios: ellos se llevaban el 30 por ciento de la recaudación y nosotros el setenta. Por estas características de producción, nuestro contacto con la gente era mucho más directo e intenso que en otra situación» (O.Finkelstein, pág 72).
En total, fueron 450 presentaciones en todas las provincias argentinas y 110.000 kilómetros recorridos, para cantar frente a alrededor de 420.000 personas. Al terminar la travesía, decidió llevar al disco todos los ritmos característicos con los cuales se topó. Esta fue, sin dudas, su obra más importante, aunque no contó con la difusión acorde. Bautizada "De Ushuaia a La Quiaca", es ni más ni menos que el mapa musical argentino. Tres discos fueron editados con este material, en el cual participaron, entre otros, Leda Valladares, Gustavo Santaolalla, Cuchi Leguizamón y Sixto Palavecino. Para el primero de los discos (1985) se trajo a los artistas a Buenos Aires, pero los otros dos volúmenes (1986) fueron registrados en un estudio móvil de 16 canales en los lugares de origen de los artistas. La edición de "De Ushuahia a la Quiaca" no sólo marcó un hito en sí, sino que marcó un camino en la producción alternativa, en que el objeto está lejos de "hacer dinero". Todo quedó registrado, además, en 40 horas de grabación en video.
Bajo el título de "El Gran Concierto" se organizó en diciembre de 1984 un show con León, Mercedes Sosa y Milton Nascimento, en Ferro. Gieco, en pleno proceso de creación para "De Ushuaia a La Quiaca" no tenía banda soporte y, por eso, lleva al escenario a Sixto Palavecino, Peteco Carbajal, Santaolalla y varios otros músicos desconocidos del folklore del interior. A mediados del año siguiente participa del XII Festival Mundial de la Juventud, organizado en Moscú. En él también tocan Juan Carlos Baglietto y Litto Nebbia, en representación de Argentina. También salió de gira por Alemania, acompañando a Mercedes Sosa, para retornar a Argentina en una nueva gira nacional que lo mantuvo ocupado durante todo el '86.
En 1987, León realizó otra gira por Alemania, que contó con 9 fechas y la cual tuvo su climax al presentarse en el Festival de la Canción Política de Berlín. A su regreso, se presenta ante 40.000 personas en el Monumento a la Bandera de Rosario y, al día siguiente, reune a 35.000 espectadores para otro concierto gratuito en Barrancas de Belgrano. El estadio de Boca es escenario del show que brindan León, Pablo Milanés y Chico Buarque, con invitados como Mercedes Sosa, Fito Páez, Nito Mestre, Baglietto y Sixto Palavecino, ante 20.000 personas. Para fin de año organiza una gira mundial, que lo lleva a países tan dispares como México, Costa Rica, Venezuela, Bolivia, Brasil, Perú, Suecia, Alemania y Dinamarca. Sin dudas, León ya es un artista internacional. Esto se confirma en el '88 con otra exitosa gira por Alemania y Austria, de tres meses de duración. Otra presentación importante para León fue el cierre de la gira de Amnesty International, en el estadio de River Plate, en octubre de 1988, junto a Charly García, Peter Gabriel, Bruce Springsteen, Sting y otros. Cantó solamente dos temas: "Hombres de hierro" y "Sólo le pido a Dios", ambos coreados por los 70.000 espectadores presentes.
"Semillas del corazón" (1989) marca el retorno a los estudios de grabación "convencionales", tras ocho años de giras. Fue realizado como una producción independiente y grabó con Sandro el tema "Mi amigo".
En agosto del '89 se presentó junto al legendario exponente del folk norteamericano Pete Seeger, en el teatro Opera, y este material se editó bajo el nombre de "Concierto en vivo" (1990). Al año siguiente, Seeger lo invitó para presentarse juntos en Washington, Boston y New York. A las funciones de la capital norteamericana se sumó David Byrne (de Talking Heads), que había conocido a Gieco en su visita a Buenos Aires, unos meses atrás.
En diciembre de 1992 es invitado a tocar en al inauguración del Parlamento Latinoamericano en San Pablo, junto a Milton Nascimento, Mercedes Sosa, Os Paralamas do Sucesso, Gilberto Gil y Rubén Rada. Para esa época salió a la venta "Mensajes del alma", el primer disco que León graba para la EMI-Odeón. El corte de difusión es "Los Salieris de Charly", que impulsa una buena venta del álbum.
Hacia fines de 1994 edita "Desenchufado", una ironía a la tendencia mundial impuesta por la MTV norteamericana de los Unplugged. En este caso se trató de un formidable re-make de los clásicos de León, entre ellos "El fantasma de Canterville", compuesto por Charly García para el cantautor. La presentación de este disco en la Capital fue recién a fines de 1995, con Nito Mestre, Rodolfo García, Oscar Moro y los ex Oveja Negra como invitados.
"Orozco" (1997) sorprendió con el hit bailable homónimo, cuya letra no contiene otra vocal que la "o". Sin embargo, detrás de ese tema, se esconden canciones de calidad muy superior: "Alas de tango" o "El embudo", un homenaje a la Patagonia para la cual prestaron sus voces Mercedes Sosa, Ricardo Mollo (de Divididos), Santaolalla, Ricardo Iorio (ex-Almafuerte y Hermética), Chizzo (La Renga), entre otros.
En octubre del '97 abrió el show en homenaje a los veinte años de las Madres de Plaza de Mayo, junto a Divididos, Las Pelotas, La Renga, Los Piojos, Todos Tus Muertos, A.N.I.M.A.L., Attaque '77, Actitud María Marta, entre otros.
 
Fuente: http://www.leongieco.com.ar
Discografía de León Gieco
León Gieco, 1973
La Banda de los Caballos Cansados, 1974
El fantasma de Canterville, 1976
IV LP, 1978
Siete años, 1980
Pensar en nada, 1981
Corazón americano / El gran concierto, 1985
De Ushuaia a La Quiaca, 1985
De Ushuaia a La Quiaca 2, 1985
De Ushuaia a La Quiaca, 1985
Semillas del corazón, 1989
Ayer y hoy, 1989
Concierto en vivo con Pete Seeger, 1990
Mensajes del alma, 1992
Desenchufado, 1994
Orozco, 1997
En el país de la libertad, 1999
40 obras fundamentales, 2000
Bandidos rurales, 2001
Por partida doble, 2001
El vivo de León, 2003


LEA Y FIRME NUESTRO LIBRO DE VISITAS

VOLVER a la página principal de "Agenci@ EL VIGÍA"