El Monumento Nacional a la Bandera.

Cuando el 20 de junio de 1957, en medio del regocijo de todo el país fue inaugurado oficialmente el Monumento Nacional a la Bandera, se ponía feliz término al largo y accidentado proceso que demandó más de noventa y cinco años para concretarse, ya que hubo un compendio cronológico de fracasos, paralizaciones por falta de fondos, contramarchas, frustraciones hasta que finalmente se concretó el proyecto que fue llevado a cabo.

SU ARQUITECTURA.

El Monumento Nacional a la Bandera está construido en mármol travertino, sin patinar, de San Luis. Es el primer ensayo de lo que en Latinoamérica podría llamarse "renacimiento de la arquitectura monumental". Fue concebido en escala grandiosa, para competir con los edificios aledaños.

SUS PARTES.

El Monumento está dividido en tres grandes partes y el mástil de treinta metros de alto donde ondea majestuosa la Bandera de ocho metros de largo por cuatro de ancho, con su sol de un metro veinte de diámetro bordado por mujeres rosarinas. Las partes son: la Torre Central, el Propileo Triunfal de la Patria y Galería de Honor de las Banderas de América y la Escalinata Cívica Monumental que une ambos cuerpos arquitectónicos. Veinticinco temas escultóricos, diecinueve en torno de la Torre y seis en el Propileo y Galería de las Banderas, forman parte del Monumento. Además encontramos cinco grandes estatuas de bronce, dos grandes estatuas y dos cruces de piedra, cuatro amplios bajorrelieves de mármol, dos bajorrelieves de bronce y dos de mármol en tamaño menor, sumándose y realizados en mármol, escudos argentinos de las provincias (diecinueve en total), así como cuatro soles incaicos.

LA TORRE CENTRAL.

Es la parte más importante del Monumento. Su diseño terminado en punta hacia las aguas de la fuente sugiere una nave imaginaria que avanza en el mar de la eternidad hacia sus mejores y más grandes destinos: esta nave se abre paso impetuosamente y su elevada y cortante proa separa enormes olas a derecha e izquierda sobre las cuales descansan dos colosales dioses del agua, el "Océano Atlántico" (escultura realizada por Bigatti) y el "Río Paraná" ( escultura realizada por Fioravanti). Esta nave que marcha victoriosa es la Patria., guiada por la Patria Abanderada ,y la Patria de la Fraternidad y el Amor, de pie en la hornacina del altar de este Templo de la Argentinidad, en la parte posterior de la Torre. La obra pertenece a José Fioravanti.

Bajo la escultura de la Patria Abanderada, sobre la proa, se ve una rosa de los vientos que orienta el derrotero de la nave señalada por la paz, el trabajo y la salvaguardia de nuestro patrimonio; más abajo, una inscripción en relieve, que, sentencia y dice: "La Patria a su Bandera". Mirando el Monumento desde el río apreciamos, a la izquierda de la Torre, "La Pampa", escultura en bronce de Bigatti y a la derecha "Los Andes", realizada en el mismo metal por José Fioravanti.

Hacia la mitad de la Torre, cuatro figuras orientadas según los puntos cardinales representan los valores geográficos. Son los cuatro horizontes de la Patria: el Este, figura vigorosa conteniendo el sol naciente; el Norte, con todas sus riquezas naturales , el Oeste representación de los Andes del mineral y la vida, y finalmente el Sur, con el epicentro cósmico de la Cruz del Sur. Las figuras Norte y Oeste fueron modeladas por Fioravanti, y las del Sur y Este por Bigatti.

Cuatro amplios bajorrelieves en mármol representan los episodios más importantes de la Bandera ocurridos en Rosario, Jujuy y Mendoza.

LA CRIPTA DE BELGRANO.

Dos bajorrelieves sobre las puertas que llevan a la Cripta de Belgrano simbolizan "El Ideal" y "La Gloria". Enmarcado en significativo juego de luces celeste y blanca, encontramos la figura de Belgrano realizada por Fioravanti. Allí se puede leer: "En este sitio sagrado para los argentinos -entonces barrancas del Paraná- el general Belgrano izó por primera vez, la bandera de la Patria, siendo las 6:30 de la tarde del día 27 de febrero de 1812".

EL PROPILEO Y LA GALERIA DE HONOR DE LAS BANDERAS.

El Propileo Triunfal es una grandiosa construcción reminiscente del templo dedicado a Atenea en la Acrópolis de Atenas. En sus muros encontramos esculpidas las vibrantes palabras del Himno Nacional, que llaman a cumplir con el "sagrado deber de conservar la inestimable herencia de un pasado que nos honra".

También en el Propileo se encuentran cuatro estatuas ejecutadas por el arquitecto Angel Guido. Representan las etapas de la historia americana, que son las mismas de la evolución argentina. América india: es representada por una robusta mujer indígena. América Colonial: es de prestancia apolínea, empuñando en una mano la espada y en la otra una carabela. América Republicana: es representada por una figura femenina que, puñal en mano, descabeza una serpiente que envuelve sus piernas y simboliza la tiranía; con la mano izquierda sostiene el libro de las "Constituciones Americanas", sintetizando una triunfal visión de la libertad sobre la opresión. América del Futuro: es una matrona que sostiene un niño con una mano y en la ancha palma de la otra la paloma de la paz.

Justo en el centro de ese sector del Monumento se halla "La llama de la Argentinidad", que fue encendida el 20 de junio de 1957. En la base de la urna votiva se encuentran las cenizas del soldado desconocido de la independencia "dignamente representadas con los restos de granaderos muertos en el combate de San Lorenzo".

Debajo del Propileo, con entrada por Santa Fe, se encuentra la Galería de Honor de las Banderas de América, pareciendo al visitante una extendida nave. En ella se exhiben las banderas de las repúblicas americanas y la Argentina presidiendo el conjunto. Dos bajorrelieves del escultor Eduardo Barnes representando la bendición de la primera bandera por el cura párroco, doctor Julián Navarro, y el momento en que la misma es izada por don Cosme Maciel, completan el admirable conjunto donde cada país está representado por su bandera, escudo, himno y flor nacional.

Fue recientemente inaugurada la "Sala de Honor de las Banderas Antárticas Argentinas", que testimonia el accionar en pro de la reafirmación de nuestra soberanía nacional en las desoladas regiones antárticas.

LA ESCALINATA CIVICA.

Sorprende la gigantesca Escalinata Cívica que se nos ocurre teatro griego modernizado o rampa azteca, dentro del atrio en cuyo altar se encuentra la estatua de "La Patria de la Fraternidad y del Amor", que asciende hasta el Propileo Triunfal simbolizando el "esfuerzo heroico para llegar a la Gloria". Veintidós farolas- mástiles flanquean la subida.

EL MASTIL MAYOR.

Para completar la descripción del conjunto arquitectónico señalamos el Mástil Mayor que pareciera no haber estado integrado al mismo originariamente, éste acusa verticalidad frente al Monumento. Razones técnicas y militares jugaron para ubicarlo en el cruce de dos ejes: Avenida y Monumento. Ahí flamea al bandera bordada por manos de mujeres rosarinas.

VALORES SIMBOLICOS.

La simbología del Monumento está inspirada en los siguientes valores: Espirituales: la Patria y la Fe Cristiana, representadas en la Patria Abanderada y la Patria de la Fraternidad y el Amor; y la Cruz Cristiana a manera de mástil de la Patria. Telúricos: La Pampa y Los Andes, el Océano Atlántico y el Río Paraná. Históricos: creación de la Bandera por el General Manuel Belgrano, en Rosario, jura de la Bandera en Jujuy por el General Belgrano, el 25 de Mayo de 1812, las damas mendocinas bordando la Bandera de Los Andes y jura de la misma por el ejército de San Martín, el 5 de enero de 1817. Económicos: los cuatro puntos cardinales de la Patria con sus riquezas naturales.

La Cripta de Belgrano cuya figura es obra del escultor José Fioravanti, enfrentada a una cruz de piedra instalada en un nicho adecuado y donde al pie, según fue pensado por los autores, en un futuro serían depositados los restos mortales del insigne Belgrano.

La Escalinata Cívica, el Propileo y Galería de Honor de las Américas, fueron introducidas después. La primera y el segundo, en 1947, siendo presidente de la Comisión Nacional el General Alberto Guglielmone.

En 1956 se aprobó el proyecto de Galería de Honor de las Banderas, que resume permanente homenaje a todos los pueblos americanos.

INAUGURACION DEL MONUMENTO.

El 20 de junio de 1957 el presidente provisional de la República teniente general Pedro Eugenio Aramburu, inauguró oficialmente el Monumento Nacional a la Bandera. A las 13.01 hs. arribó con su comitiva al Parque de la Bandera, vestido de civil, acompañado de altas autoridades. Junto al mástil levantado frente al Monumento, fue bendecida la enseña bordada por las damas de Rosario para la ceremonia central de la jornada. Rodeado por granaderos el primer mandatario escuchó la invocación del cardenal Antonio Caggiano, que luego bendijo la enseña que estaba en manos de la presidenta de la comisión, señora Clelia Pinasco de Martinez Díaz.

Seguidamente la Bandera fue colocada en el cable del mástil y el teniente general Aramburu puso en marcha el mecanismo para llevarla al tope. En esos momentos las bandas militares ejecutaron el Himno Nacional Cuando la enseña llegó a lo alto, fueron soltadas miles de palomas y se arrojaban paracaídas con la leyenda "Viva la Patria". Miles de pañuelos batían el aire mientras, desde la torre, escolares de todo el país lanzaban flores y papeles azules y blancos.

Luego de celebrada una misa de campaña, el presidente de la Comisión Nacional del Monumento, coronel Marcelino T. de Loredo, "entregó al país el Altar de la Patria". Agradeció en vibrante discurso el presidente provisional Aramburu. Luego juntamente con autoridades y comitiva oficial se dirigieron a la cripta donde el cardenal Caggiano procedió a la solemne bendición del Monumento. Desde ahí y por la Escalinata de Honor, Aramburu y acompañantes se encaminaron al Propileo. A ambos lados formaban alumnos secundarios y de las escuelas de artes y oficios, que vitorearon a las autoridades. En la parte alta se encontraban los abanderados escolares. Una vez junto a la urna votiva que alumbraba la urna cineraria del Soldado Argentino muerto por la libertad de la Patria, el teniente general Aramburu con el isopo encendido que le entregara el coronel Loredo encendió la llama perenne del fuego sagrado. Eran las 14.20 hs. El toque de clarín llamaba a silencio.

Acababa de escribirse una jornada gloriosa en la historia de la Patria.

Fuente:  http://www.unr.edu.ar/rosario/monuban.htm 

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