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Nota de Opinión
Egresada de la Undav le responde a Vidal: "Abrir cancha"
Por Fernanda Iturriaga, Licenciada en Periodismo. Egresada de la Universidad Nacional de Avellaneda.
Agencia El Vigía - 01 Junio 2018   

Las Nuevas Universidades del Conurbano crearon un paradigma dentro de la educación pública. Ni mejor ni peor que las casas de estudios tradicionales como la UBA, La Plata, Córdoba o Rosario, más bien distintas y complementarías. Nuevas e innovadoras concepciones sobre la calidad educativa, cómo debe ser el proceso de aprendizaje del estudiante y el perfil del profesional.

Bajo el gobierno popular de Hipólito Irigoyen y a través de la Reforma del ´18, la autonomía universitaria fue posible. Arrancarle el poder a la cúpula eclesiástica, también. Bajo la primera presidencia de Juan Domingo Perón, la supresión del arancel universitario fue conquistado. Estudiar en la universidad pública y gratuita, también.

Durante la gestión de los Kirchner se crearon las Nuevas Universidades del Conurbano (NUC), instituciones que conmovieron la hegemonía en el gobierno universitario de sectores progresistas liberales, legitimados en la apelación a los principios de la reforma del 1918. La autonomía que muchos toman como independencia del poder político, en sus comienzos era independencia del poder de clase.

Las recientes casas de estudio no intentan borrar con el codo lo construido hasta el momento, por el contrario buscan abrir nuevas puertas facultativas, resignificar los postulados de la reforma del ´18 y complementarlas con el legado Peronista. Cada movimiento popular argentino dejó avances en el sistema universitario: autonomía y laicidad el Radicalismo, gratuidad el Peronismo, equidad e inclusión el Kircherismo. La relación universidad/ política es históricamente, un vínculo inexorable.

“Las universidades tradicionales eran siete hasta mitad del siglo XX. En los 70’ se sumó un segundo grupo con 14 instituciones. En los ´90 se abrieron otras siete, casi todas ubicadas en el conurbano bonaerense, entre ellas la Universidad Nacional de Quilmes y la de Lanús. Por último, en el 2009 se crearon cinco más en ese territorio: Moreno; Del Oeste, con cabecera en Merlo; de Avellaneda; Arturo Jauretche, con base en Florencio Varela. ; José C Paz”. Éstas últimas se crearon luego de la Conferencia Regional de Educación Superior, que se realizó en el 2008 en la cuidad de Cartagena de Indias, Colombia. Allí se visualizó a la educación pública como un derecho, un derecho indelegable del Estado. Las Nuevas Universidades del Conurbano no nacieron para competir, sino para complementar”, Jorge Calzoni, Rector de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav).

Las NUC lograron romper con las estructuras de las Grandes Universidades Tradicionales (GUT), como la UBA, La Plata, Córdoba o Rosario, que tenían cursos de ingresos excluyentes Su llegada facilitó el ingreso de jóvenes y adultos que previamente no pudieron acceder a las instituciones elitistas .La finalidad de sus cursos preuniversitarios no es selectiva sino introductoria a la vida universitaria. Ofrecen más infraestructura, mayores posibilidades de acceso a sectores humildes, y construyen un reto a la pesadez de las universidades tradiciones, que tienen prestigio internacional, a veces por sus méritos, a veces por convalidar los grupos sociales dominantes. Esas categorías legitimadoras se expresan en referencia exclusiva a la realidad europea, priorización de la relación con las potencias capitalistas y adhesión al paradigma político republicano liberal.

“La composición de nuestras carreras tiene que ver con las necesidades del contexto local y son más que nada técnicas: ingeniería y salud. En el curso de ingreso los estudiantes tienen apoyo particular con tutores y las clases no superan los 35 alumnos por docente. Estamos en contra de la clásica estructura de cátedra masiva”, Ernesto Fernando Villanueva, Rector de la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ).

Las mismas, introducen una serie de conceptos nuevos en el sector universitario: igualdad de oportunidades para su acceso; equidad al beneficiar a diversos grupos sociales por su cercanía, inclusión por brindar la posibilidad de estudiar a los sectores más relegados: la población estudiantil de las NUC en su mayoría, son primera generación universitaria en sus familias. Pero además, inclusión no solo se refiere a las becas que otorga el Estado, el apoyo que los estudiantes tienen de sus tutores, la posibilidad de estudiar carreras a distancia, o que cada provincia tenga su universidad, sino también la inclusión de personas Trans al sistema educativo: “travestis y gays que pudieron terminar sus estudios através del Fines y se animaron a ingresar a la universidad y dejar atrás la prostitución”, retrucó Calzoni.

A su vez las nuevas casas de estudio proponen repensar conceptos como calidad, prestigio y demostrar que la relación inclusión/ calidad es posible. “La calidad como transformación” (1) es uno de los significado que puede adoptar el concepto de calidad, que radica en desarrollar las capacidades del estudiante, capacitarse para su propia transformación e incorporar nociones asociadas a la ética y al compromiso social.

“Pensar que la relación calidad/ inclusión no es posible es un atajo para que el docente no se piense a si mismo. Platón decía que el alumno, ese ser que no sabe nada, debe aprender a filosofar al lado de él. El docente debe adecuarse a las necesidades de aprendizaje del estudiante, el aprendizaje al servicio de la enseñanza, no al revés. La educación es un servicio y su misión es que el estudiante aprenda y se encarne de conocimiento. Eso es la calidad, el valor agregado, que el paso del alumno por la universidad lo haya transformado. No la excelencia de arriba hacia abajo.”, dijo Villanueva.

“Hay que revisar el concepto de calidad, por un lado existe la calidad como excelencia, aquel que depende de la nota, cuanto más sabe el estudiante, más nota tiene. Esa concepción de calidad es errónea, demasiado subjetiva. Por otro lado, se puede evaluar por el conocimiento de pertinencia, donde la calidad se analiza desde una perspectiva más amplia, que transciende las demandas de la economía o del sector productivo, y se toman en cuenta los desafíos y requerimientos que le impone la sociedad en su conjunto, opinó el rector de la UNDAV ; y citó al filosofo, politólogo y educador argentino Eduardo Rinesi, para referirse al debate inclusión/ calidad: “la educación sólo es de calidad si es una educación para todos”.

Las universidades autónomas, laicas, gratuitas, y populares forman profesionales comprometidos con el modelo productivo y las necesidades del pueblo. El reto es formar estudiantes vinculados tanto en el desarrollo económico como en el social. Ser agradecidos y entender la importancia de las políticas públicas que le permitieron ese ascenso social. Su desafío implica sacar de sus moldes a las universidades tradicionales, donde predominan categorías legitimadoras del poder hegemónico. Las Nuevas Universidades del Conurbano llegaron enhorabuena, para abrir cancha.

(1)Harvey y Green (1993) “Calidad de la educación superior: Percepciones de los estudiantes Universitarios Argentinos”.


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