EL PONCHO

Sin duda el poncho es una prenda de uso universal, según Luis da Cámara Cascudo en "Diccionario do Folclore Brasileiro", el español lo debió recibir de la pénula  romana, capa de viaje o de guerra. Ya para el siglo XVIII se encuentra el poncho desde California hasta el Estrecho de Magallanes. En el período 1780-1820 los ponchos se usaron principalmente en el Noroeste argentino y mayoritariamente en Córdoba y Santiago del Estero.

Dom Pernetty en su libro "Histoire d'un voyage aux isles Malouines", basado en su viaje por nuestros pagos hacia 1760 comenta: "En cuanto al vestir de la gente del pueblo... levan en vez de capa una especie de género rayado, con bandas de diferentes colores, abierta solamente al medio para pasar la cabeza. Este abrigo cae sobre los hombros y cubre hasta los puños, descendiendo por atrás y adelante hasta más abajo de la rodilla, teniendo además flecos a su alrededor; se le da el nombre de poncho..."

En cuanto al origen de la palabra poncho, tanto Fernando Assunçao como sus fuentes, desechan el origen araucano "pontho" y comenta que "su procedencia peninsular me parece indudable. Quizá sea voz del léxico de la marinería española del Mediterráneo".

Poncho tucumano (Fuente: www.confederaciongaucha.com.ar):
el jueves 17 de julio de 2004, la Legislatura de Tucumán aprobó con fuerza de ley la institucionalización del poncho tucumano, según un proyecto presentado por la Federación Gaucha Argentina. Los colores decididos, fueron el marrón, con la guarda bordó, mezcla de los distintos camélidos de nuestra altipampa: llama, guanaco y vicuña, que se suma a los colores de la tierra con que los alfareros calchaquíes hacían sus tinajas. El tinte de la guarda se lo conseguía con los árboles de la zona.Ponchos

Otros ponchos: es sabido que el Grl Martín Miguel de Güemes dirigió a los gauchos norteños en su resistencia contra los realistas, como así también el Grl. Manuel Belgrano, esos gauchos utilizaron en general el poncho colorado, al que luego los salteños le pusieron la guarda negra en señal de luto por la muerte de Güemes... de esa forma quedó el poncho colorado (sangre i' toro) con guardas negras como poncho salteño.

En Catamarca se utiliza mucho el poncho azul-celeste con guardas claras, y sin duda tanto en esta provincia como en Salta, la creación de tejidos, entre los cuales se incluyen los ponchos, se ha convertido en una floreciente industria. Los métodos de tejidos derivan de las viejas tradiciones calchaquíes, con teñidos y telares rústicos.

En Córdoba, lugar donde se difunde en gran medida el acervo cultural, se ha impuesto el uso del "poncho coscoíno" que es un poncho claro con flecos negros y guarda pampa, muy similar a los usados en algunas partes de Buenos Aires.

EL PONCHO (1772)
FRANCISCO MILLAU
 
El vestuario que acostumbran los hombres y mujeres en Buenos Aires, es el mismo que se estila en España, de quien siguen los trajes, imitando sus modas en los principios unas familias más breve que otras, según sus posibles y proporción.
La única diferencia que hay, es en el que usan regularmente los vecinos, cuando montan a caballo, sirviéndose del poncho en lugar de capa o capote por su mayor comodidad. Viene a ser una manta de dos varas de lana o algodón y dibujada con varios colores y labor.
Se viste pasando la cabeza por una pequeña abertura que tiene en medio, con lo que queda descansando sobre los hombros, y cuelgan por uno y otro lado sus extremos, que se levantan cuando se quiere desembarazar los brazos, echando para atrás la falda delantera, o terciando sus costados sobre los hombros. Los tejidos son más o menos finos y de varios precios; suele haberlos muy ricos así por la tela como por sus dibujos.
La gente de campo de todas clases usa siempre en todo tiempo de. este traje tanto en casa, como afuera así a pie como a caballo. Es también propio de los peones y de toda la gente de servicio que lo visten muy ordinario.
 
EL PONCHO (1819-1924)
JOHN MIERS
 
El poncho está confeccionado con lana; es de unos seis pies de largo por cuatro de ancho. Tiene una abertura en el centro del tamaño estrictamente suficiente como para poder pasar la cabeza por él. Cae en pliegues por delante, y por detrás, casi hasta las rodillas y un poco por debajo de los codos a los costados. Se adapta perfectamente a los habitantes de este territorio, que casi permanentemente andan a caballo, pues les deja libre uso de los brazos, sin molestar de ninguna manera al jinete. No se lo lleva como abrigo, sino para preservarse del viento y de la lluvia. Los ponchos se confeccionan en general de lana corriente, hilada con finas hebras por las mujeres, que las finen de diversos colores brillantes. Las hebras se tejen en los rústicos telares del país. No se la limpia, ni se la trabaja con productos químicos, ni se la somete a ninguna otra preparación; la confección del poncho es de lo más simple posible. Los muchos colores brilantes que contiene el poncho se tejen con sumo cuidado y en general se los combina con gran acierto. Algunos ponchos de la mejor clase están adornados con hermosos dibujos de un extremo a otro, de estilo semejante al de los antiguos griegos y etruscos. Algunas veces la hebra es tan fina que el poncho es casi sutil y suave como la seda. La tarea que insume su fabricación está por encima de los creíble: un solo poncho da trabajo a una mujer para más de dos años.

Fuentes:www.folkloredelnorte.com.ar/ poncho.htm yhttp://www.tradiciongaucha.com.ar/Tradiciones/Elponcho.htm