LA PORTEÑA
Según la mayoría de las versiones históricas La Porteña es la locomotora que realiza el viaje inaugural, el 30 de agosto de 1857, cuando comienza a circular el primer tren de pasajeros, luego de ser bendecidas, junto a La Argentina, iniciarán un largocamino de ascenso de ciento treinta años de desarrollo ferroviario, que son paralizados, abruptamente por las concesiones privatizaciones.
Esta fue la primera locomotora, la que hizo el viaje inaugural el 30 de agosto de 1857, remolcando a un convoy de pocos vagones donde iban las principales figuras del gobierno provincial y de la Sociedad Caminos de Fierro y el cacique Yanquetruz con uniforme militar.

Esta locomotora fue construida en Inglaterra para conducir el tren de la India, le tocó transportar tropas en la guerra de Crimea en 1857 y luego fue devuelta a Inglaterra, era ya una mercancía de poco uso y valor. Como baratija fue encontrada por miembros de la Sociedad Caminos de Fierro, la adquieren y la transportaron a nuestras tierras. Aquí, luego de su puesta en marcha, remolcó el primer tren... aquel 30 de agosto de 1857. Actualmente se la puede ver en el Museo Colonial de Luján.

La Porteña presta sus primeros servicios, además, en el sitio de Sebastopol. Una parte del directorio de la Sociedad de Caminos de Fierro, viajan y adquieren, además de La Porteña, otra locomotora que la bautizan con el nombre de La Argentina. Existen discusiones sobre si es cierto que La Porteña haya estado en la guerra de Crimea, en el sitio de Sebastopol. Y con referencia a esto nuevos ensayos afirman que las locomotoras fueron compradas por la Sociedad para ser las que condujeran las formaciones ferroviarias, sin mediar la guerra, ni otro tipo de problemas. Este planteo afirma que no es verosímil la historia de La Porteña, que ésta es la locomotora número dos. Que la número uno era La Argentina, que fue vendida en 1869, quedando vacante el número uno. La Porteña toma esa numeración, siempre esta información, a partir de 1873 hasta 1890, que es dejada fuera de servicio.

Algunos aspectos nos pueden remitir a decir lo siguiente: por un lado hay grabados de la época con La Porteña llevando a las primeras figuras del gobierno, entre ellos Vélez Sarlfield, Barros Pozos, Bartolomé Mitre, Pastor Obligado, gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Felipe Lavallol y Valentín Alsina entre otros. Las principales figuras parecen haber viajado en el tren que era remolcado por La Porteña, por otro lado ambas locomotoras fueron bendecidas primero y, luego, recién se inicia el viaje inaugural.

Otro aspecto es que en la versión de Historia de los Ferrocarriles Argentinos, figura que La Porteña llevaba el número uno y también los nombres de las locomotoras difieren con la otra versión, la segunda pertenece a un artículo publicado en boletín de Historia Ferroviaria número 6.

Además, de las referencias periodísticas y las inclinaciones autonomistas del diario de la época 'La Tribuna', que pueden haber inducido a priorizar y colocar a La Porteña como primera locomotora, esta versión puede ser materia de discusión. Pero lo cierto es que, los miembros de la Sociedad, ya en 1854, piden al gobierno de Buenos Aires que utilice tracción a sangre porque los caballos eran más económicos y había importante cantidad de ellos. El costo de las locomotoras rebasaba las expectativas, ya que el beneficio que depararían las suscripciones no era el esperado. De todas formas, existen elementos que pueden ser balanceados para uno y otro lado. La historia de esta locomotora está llena de historias, mitos y conjeturas, La Porteña luce en el Museo de Luján, cubrió todo el espacio ferroviario hasta 1890. Hoy es una testigo muda. De aquel gran progreso y de esta perversa destrucción, la de las vías férreas y la de sus trabajadores… esos hombres anónimos que sufrieron y sufren la destrucción.

El andar de La Porteña hace hablar y escribir, lo innegable es que hay que pensar en la importancia de este medio de transporte, y el beneficio que le dio al país, durante un reinado sobre el territorio nacional de más de 130 años. El que nos brindó 47.000 kilómetros de vías férreas y 220.000 trabajadores en la década del sesenta.

Este fue el viaje originario de La Porteña…

Fuente: http://www.argenpress.info/nota.asp?num=013148